Mujer Católica

¿Qué es MC?

Un camino para vivir plenamente la identidad femenina

Como mujeres que transitamos el camino de seguir a Jesús, sabemos que es en Su Espíritu donde la mujer puede descubrir el significado pleno de su feminidad, encontrarse y, de esa manera, disponerse al «don sincero de sí misma».

MC es una invitación a recorrer libremente ese camino de pleno respeto de la identidad femenina revelando su misterio no de manera acabada, sino como algo que se redescubre y se renueva siempre. Así, es un sitio abierto que valora el aporte y facilita el encuentro y el intercambio a través del diálogo apostando a enriquecer, entre todas, la cantidad y la calidad de la información que compartimos en ese camino de aprendizaje y descubrimiento, cuyo punto de partida es el de la gratitud.

Un ilustrado proyecto de promoción que contempla todos los ámbitos de la vida femenina

Con un lenguaje sencillo, MC es un espacio que habla directamente al corazón y a la mente de todas las mujeres que buscan equilibrar e integrar sus múltiples roles, ofreciendo una rica combinación de contenidos con información sobre los temas que más interesan a las mujeres católicas de hoy: vida sana, sexualidad, hogar, familia, fe, belleza, moda y estilo, viajes, recetas, calidad de vida, tecnología y trabajo, entre otros.¡Todo en un mismo sitio que refleja, en aspectos prácticos de nuestra vida, ser mujeres!

Además, es también, un espacio para reflexionar juntas sobre nuestros problemas, desafíos y perspectivas de la condición femenina de nuestro tiempo.

Una renovada y universal toma de conciencia de la feminidad

La misión de MC es brindarle a la mujer que se encuentra en el mundo, un espacio que la comprende, ayuda, informa, enseña y acompaña, invitándola a la reflexión y a una mayor conciencia de su feminidad. Siendo así, un sitio que nos adentra al corazón femenino, su esencia y potencial innatos, que embellecen todo alrededor llevando vida a su paso.

Fieles a esa conciencia profunda, MC es una comunidad de mujeres que quieren participar, opinar y estar presentes; mujeres con valores que realzan el mundo con su toque femenino.

 ¿Por qué MC?

Es un regalo

San Juan Pablo II,  dijo expresamente a las mujeres que su deseo era que se reflexione con mucha atención sobre el tema del «genio de la mujer », no sólo para reconocer los caracteres que en él mismo hay de un preciso proyecto de Dios que ha de ser acogido y respetado, sino también para darle un mayor espacio en el conjunto de la vida social así como en la eclesial.

MC es una respuesta a ese deseo de San Juan Pablo II, que es un regalo para el mundo. La feminidad como don de Dios es ese presente gratuito lleno de amor que en su misterio profundo necesita revelarse y mostrarse al mundo. Así,  la presencia femenina es ese regalo maravilloso con el cual el mundo se nutre y humaniza con auténticas riquezas espirituales.

Es una necesidad

Es necesaria una mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos. Y en este sentido, somos conscientes de que las mujeres han sido especialmente las más atacadas en nuestras sociedades, sembrándose gran confusión en torno a los temas relativos a ella  y los obstáculos que, en tantas partes del mundo, impiden aún a las mujeres su plena inserción en la vida social, política y económica.

San Juan Pablo II había hecho hincapié en que es necesario conocer esos acondicionamientos que hacen difícil el camino de la mujer y que impiden ser profundamente ellas mismas.  El había dicho que los graves problemas sobre la mesa en la política del futuro, verían a la mujer comprometida cada vez más: tiempo libre, calidad de vida, migraciones, servicios sociales, eutanasia, droga, sanidad y asistencia, ecología, etc. Para todos estos campos será precisa una mayor presencia social de la mujer y MC quiere ser ese espacio abierto donde la mujer pueda ser escuchada, defendida y valorada para encontrar las herramientas que le ayuden a no ser descartadas, marginadas o excluidas.

¿Quiénes son nuestros patrones?

Nuestra Señora de la Ternura
El anhelo del Corazón de María

María es la máxima expresión del «genio femenino» y encontramos en  Ella una fuente de continua inspiración. Es Dios quien nos llama a vivir nuestra feminidad y para eso nos dio como modelo a María, la Mujer Católica por excelencia. Como madre, educadora de la fe, protectora, acompañante, defensora y pronta a servir e iluminar conciencias, las mujeres que somos parte de este sitio somos aspirantes a consolidar con nuestra vida la ternura y fidelidad que ella nos entrega, amando la vida, a Dios y a nuestro prójimo siendo fieles a la Iglesia.

Nos acogemos especialmente a María, bajo su advocación como Señora de la Ternura, ya que es Ella misma la que abraza el sentido profundo de este espacio. La ternura es el arte de «sentir» a la persona, al ser humano en su totalidad, en cada uno de los movimientos del alma, por escondidos que se supongan, pensando siempre en su verdadero bien. Al nacer de la comprensión del estado del alma del otro y tender a comunicarle cuán íntimamente está unido a éste, la ternura crea la convicción de que no estamos solos y que nuestra vida es compartida.  Semejante convicción es para nosotros una gran ayuda y refuerza la conciencia de que estamos unidos. La vida afectiva de la mujer es en general más rica que la del hombre, y, por consiguiente, mayor su necesidad de ternura. La mujer tiene un derecho particular a ella y María, Señora de la Ternura, no sólo es aquella mujer que al mirarnos tan profundamente con compasión nos comprende sino que también manifiesta su protección y proximidad para con nosotros.

San José, esposo de María
El sitio donde la mujer es amada, protegida y apoyada

San José, al igual que cuidó amorosamente a María como su esposo y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesús como padre, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo. San José como modelo de esposo y padre y protector de la Iglesia es  fuente de inspiración para los  hombres que forman parte de este sitio, ya que aspiran a consolidar su masculinidad con las virtudes de la castidad y la obediencia, amando y respetando a la mujer y colaborando en la educación de los hijos.

San Juan Pablo II
El secreto de un Santo que nos fue confiado a todas las mujeres

San Juan Pablo II fue un enamorado del amor humano, especialmente del amor que une al hombre y a la mujer. El nos inspira a buscar y vivir ese amor profundo entre ambos fieles a la identidad propia de cada uno, en la feminidad y la masculinidad, para seguir el proyecto de Dios de participación y enriquecimiento compartidos entre ambos. Especializado en el amor y siendo un gran defensor de la familia, nos confió a las mujeres del mundo entero un secreto que queremos materializar y llevar a la práctica: «Estoy convencido que el  secreto para recorrer libremente el camino del pleno respeto de la identidad femenina no está solamente en la denuncia, aunque necesaria, de las discriminaciones y de las injusticias, sino también y sobre todo en un eficaz e ilustrado proyecto de promoción, que contemple todos los ámbitos de la vida femenina, a partir de una renovada y universal toma de conciencia de la dignidad de la mujer».

MC es ese proyecto de promoción que, fundado en el amor, muestra la belleza y el valor de la mujer contemplando todos los ámbitos de su vida, aspirando a renovar una toma de conciencia universal.